Un legado en un testamento es una disposición que permite al testador asignar bienes específicos a personas determinadas. Esta práctica es común y tiene implicaciones legales importantes que deben ser comprendidas tanto por los herederos como por los legatarios. Los legados se regulan en los artículos 858 y siguientes del Código Civil.
En este artículo, exploraremos qué es un legado a un hijo, los diferentes tipos de legados, cómo afectan a la herencia y las diferencias entre legatarios y herederos. Además, proporcionaremos ejemplos prácticos para ilustrar estos conceptos.
¿Qué es un legado a un hijo?
Un legado a un hijo es una disposición testamentaria donde el testador asigna un bien específico a uno de sus descendientes. Este bien puede ser tanto mueble como inmueble y se otorga de forma diferenciada respecto a la institución de heredero.
En términos legales, un legado a un hijo puede estar sujeto a condiciones y debe respetarse la legítima, que es la parte de la herencia reservada por ley para los herederos forzosos. Si el legado perjudica a la legítima de otros herederos, puede ser reducido en lo que resulte inoficioso.
Un matiz importante cuando el legado se deja a un hijo que también es legitimario: salvo que el testador diga otra cosa, se entiende que el legado se imputa a su legítima (es decir, cuenta como parte de lo que le corresponde), no que se suma «por encima» de ella. Si el testador quiere que el hijo reciba el legado además de su legítima, debe indicarlo expresamente en el testamento.
Ahí está la clave para mejorar de verdad a un hijo. Si el testador quiere que el legado se sume a lo que ya le corresponde, debe ordenar expresamente que se impute al tercio de mejora o al de libre disposición. Sin esa mención, el legado se descuenta de su legítima y el hijo no recibe nada más que los demás. Es una línea del testamento, y es la que decide si la intención del testador se cumple o se queda en nada.
Por eso conviene redactarlo en notaría con precisión: no basta con nombrar el bien y el destinatario.
Tipos de legados en un testamento
Existen varios tipos de legados en un testamento, cada uno con características y efectos legales distintos. A continuación, se describen algunos de los más comunes:
- Legado de cosa cierta y determinada: este tipo de legado asigna un objeto específico y claramente identificado a una persona.
- Legado de cantidad: se trata de una suma de dinero específica que se deja a un legatario.
- Legado de usufructo: otorga el derecho a usar y disfrutar de un bien, sin ser el propietario, durante un tiempo determinado o de forma vitalicia.
- Legado de bienes inmuebles: incluye propiedades como casas, terrenos o apartamentos que se asignan a un legatario.
Es importante definir claramente el tipo de legado en el testamento para evitar confusiones y asegurar que se cumpla la voluntad del testador de manera precisa.
Cómo afectan los legados a la herencia
Los legados pueden tener un impacto significativo en la distribución de una herencia. A continuación, detallamos algunos de los efectos más relevantes:
- Respeto a la legítima: si los legados otorgados perjudican la parte reservada por ley para los herederos forzosos, pueden reducirse en lo que resulte inoficioso (es decir, en lo que exceda de lo que el testador podía disponer libremente).
- Orden de prioridad de los legados: cuando el caudal no alcanza para pagar todos los legados, el Código Civil establece un orden de preferencia (por ejemplo, los legados remuneratorios y los de cosa cierta tienen preferencia sobre otros).
- Conflictos entre herederos y legatarios: es posible que surjan disputas respecto a qué bienes corresponden a cada uno, especialmente si no se especifica claramente en el testamento.
- Responsabilidad sobre deudas: los herederos responden de las deudas del difunto (con la extensión que corresponda según acepten pura y simplemente o a beneficio de inventario), mientras que los legatarios, por regla general, no responden de las deudas, salvo que se indique lo contrario o que la herencia sea insuficiente.
Es crucial planificar cuidadosamente el testamento para evitar conflictos y asegurar una distribución justa de los bienes entre herederos y legatarios.
Ejemplos prácticos de legados
Para ilustrar cómo funcionan los legados en un testamento, a continuación se presentan algunos ejemplos prácticos:
Ejemplo 1: Juan desea dejarle a su hija Ana su colección de arte, mientras que el resto de su patrimonio se distribuirá entre sus otros hijos. Este es un caso de legado de cosa cierta y determinada, donde Ana recibe un bien específico (la colección de arte).
Ejemplo 2: María asigna una suma de 10.000 euros a su sobrino Pedro en su testamento. Este es un legado de cantidad, y Pedro recibirá exactamente esa cantidad de dinero.
Ejemplo 3: Luis desea que su esposa tenga el derecho a usar y vivir en su casa durante su vida, pero la propiedad pasará a sus hijos tras su fallecimiento. Esto es un legado de usufructo, donde su esposa obtiene el derecho de uso sin ser la propietaria final.
Estos ejemplos demuestran la flexibilidad de los legados para cumplir con las voluntades específicas del testador y proporcionar una distribución personalizada de sus bienes.
Diferencias entre legatarios y herederos
Una de las principales confusiones en el ámbito testamentario es la diferencia entre legatarios y herederos. A continuación, se explican estas diferencias:
Herederos: son las personas que suceden al difunto en la totalidad o en una parte proporcional (cuota) de su patrimonio, según lo estipulado en el testamento o las leyes de sucesión. Los herederos suceden en el conjunto de bienes, derechos y obligaciones, y responden de las deudas del difunto (según acepten pura y simplemente o a beneficio de inventario).
Legatarios: son las personas que reciben un bien concreto y determinado asignado por el testador en su testamento. Un legatario no sucede en el conjunto del patrimonio ni, por regla general, responde de las deudas, salvo que se indique lo contrario. Los legados pueden ser objetos de valor sentimental, sumas de dinero o propiedades determinadas.
La diferencia clave: el heredero sucede en una cuota del patrimonio (por ejemplo, «un tercio de la herencia»); el legatario recibe un bien concreto («la casa de la calle X»). Una misma persona puede ser a la vez heredero y legatario.
Cómo se cobra un legado: la parte que casi nadie explica
Aquí aparece la duda más práctica de todas: al legatario le han dejado un bien, ¿puede ir y quedárselo? La respuesta del Código Civil combina dos artículos que hay que leer juntos.
La propiedad se adquiere con el fallecimiento (art. 882)
Cuando el legado es de cosa específica y determinada propia del testador, el legatario adquiere su propiedad desde el momento de la muerte, y hace suyos los frutos o rentas pendientes desde entonces. No hace falta ningún acto adicional para ser dueño.
Pero la posesión hay que pedirla (art. 885)
El artículo 885 es tajante: el legatario no puede ocupar por sí la cosa legada. Debe exigir su entrega y posesión al heredero, o al albacea cuando esté autorizado para darla.
Dicho de otro modo: eres propietario, pero no puedes entrar en la casa ni inscribirla a tu nombre hasta que te la entreguen formalmente. Es una distinción que sorprende a mucha gente y que explica por qué un legado puede quedarse bloqueado durante años si los herederos no colaboran.
Qué se necesita para inscribir el bien en el Registro
Para inscribir un inmueble legado en el Registro de la Propiedad hace falta acreditar la entrega, lo que normalmente se documenta en escritura pública de entrega de legado otorgada con el consentimiento de los herederos, o con la intervención del albacea contador-partidor facultado para ello. Si el heredero se niega, queda la vía judicial.
Hay excepciones en las que el legatario puede adjudicarse el bien por sí solo: básicamente, cuando no existen herederos forzosos y el testador le autorizó expresamente a tomar posesión, o cuando toda la herencia se distribuyó en legados. Fuera de esos supuestos, hace falta la entrega.
Consecuencia práctica para quien hace testamento: si dejas un legado y quieres ahorrarle el trámite al beneficiario, puedes autorizarle expresamente en el testamento a tomar posesión por sí mismo, o nombrar un albacea con facultad de entrega. Cuesta una línea y evita depender de la buena voluntad de los herederos.
Qué impuestos paga el legatario
El legatario tributa por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones igual que un heredero, sobre el valor del bien recibido y según su parentesco con el fallecido.
En Andalucía, los descendientes, ascendientes y cónyuge (Grupos I y II) disfrutan de una bonificación del 99% de la cuota, de modo que un legado a un hijo apenas tiene coste fiscal. Si el legatario es un sobrino, un amigo o un tercero sin parentesco, la factura cambia por completo: entra en el Grupo IV, sin bonificación y con coeficientes multiplicadores.
Es un dato a tener en cuenta antes de dejar un legado a alguien fuera del círculo familiar directo, porque puede ocurrir que el beneficiario no pueda pagar el impuesto y acabe renunciando.
Preguntas frecuentes sobre legados en testamentos
¿Qué es un legado a los hijos?
Un legado a los hijos es una disposición testamentaria por la cual el testador asigna un bien específico a uno de sus descendientes. Este bien puede ser tanto mueble como inmueble. Si el hijo es legitimario, el legado normalmente se imputa a su legítima salvo que el testador disponga que lo reciba además de ella.
En el contexto legal, el legado a los hijos debe respetar la legítima de los demás herederos forzosos. Si el legado la perjudica, puede reducirse en lo que resulte inoficioso para cumplir con las disposiciones legales.
¿Qué es mejor, legado o herencia?
Depende de las circunstancias y las intenciones del testador. Un legado permite especificar que ciertos bienes concretos vayan a una persona determinada, útil para asegurar que un objeto de valor sentimental o una propiedad concreta vaya a un beneficiario específico. La institución de heredero, en cambio, atribuye una cuota del patrimonio total. Muchos testamentos combinan ambas figuras.
¿Qué diferencia hay entre ser heredero y recibir un legado?
El heredero sucede en una parte proporcional (cuota) del patrimonio total del difunto y responde de sus deudas. El legatario recibe un bien concreto y, por regla general, no responde de las deudas, salvo que se indique lo contrario o la herencia sea insuficiente para pagarlas.
¿Qué quiere decir dejar un legado?
Dejar un legado es asignar en testamento un bien específico a una persona determinada: puede ser un objeto, una cantidad de dinero o un inmueble. Su finalidad es asegurar que ciertos bienes concretos lleguen a manos elegidas por el testador, siempre respetando la legítima de los herederos forzosos.
¿Puede el legatario quedarse el bien sin contar con los herederos?
No con carácter general. Es propietario desde el fallecimiento (art. 882 CC), pero no puede ocupar la cosa por sí mismo: debe pedir la entrega al heredero o al albacea facultado (art. 885 CC). Solo se libra de ese trámite cuando no hay herederos forzosos y el testador le autorizó expresamente, o cuando toda la herencia se distribuyó en legados.
¿Cómo se deja un legado a un hijo además de su legítima?
Ordenando expresamente en el testamento que el legado se impute al tercio de mejora o al de libre disposición. Sin esa mención se entiende imputado a su legítima y el hijo no recibe nada por encima de lo que ya le correspondía.
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